Competencias socioemocionales e IA: Cómo los centros educativos están cambiando el futuro
Competencias socioemocionales e IA: Cómo los centros educativos están cambiando el futuro
Durante años, hablar de inteligencia artificial en educación significó hablar de automatizción, generación de contenidos o eficiencia administrativa. Pero hay otra conversación que empieza a ganar protagonismo: ¿Puede la IA ayudar comprender mejor a las personas?
Esta fue la pregunta que reunió a diferentes profesionales de distintos países en el webinar Competencias socioemocionales e IA: Cómo los centros educativos están cambiando el futuro, organizado por Human AI.
Lejos de plantear escenarios hipotéticos, el encuentro reunió experiencias reales de instituciones educativas que ya están utilizando inteligencia artificial para fortalecer sus procesos de orientación, bienestar y desarrollo personal. Casos como el de Red Itinere de Argentina, la Provincia de Nuestra Señora de Gracia de la Orden de San Agustín de Perú y el Colegio El Molino de España mostraron un punto en común, la tecnología no está sustituyendo a docentes ni orientadores. Les está permitiendo dedicar más tiempo a aquello que realmente aporta valor: acompañar a las personas.
El reto ya no es medir, sino acompañar mejor
Uno de los mensajes principales del webinar fue que disponer de información no es el objetivo final. El verdadero valor aparece cuando sea información permite tomar mejores decisiones.
En muchos centros educativos, conocer el perfil socioemocional del alumnado ha dependido tradicionalmente de entrevistas, observaciones, tutorías o cuestionarios. Herramientas valiosas pero que requieren mucho tiempo y que, además, pueden estar condicionadas por la subjetividad. La incorporación de Human AI responde precisamente a este desafío.
Human AI permite valuar competencias socioemocionales mediante el análisis del lenguaje natural y generar informes individuales y grupales que sirven como punto de partida para el acompañamiento educativo. Así como señalaron los participantes, medir no sustituye la labor del tutor, sino que la fortalece. Disponer de una visión inicial permite dedicar menos tiempo a detectar necesidad y mas tiempo a intervenir sobre ellas.
De la intuición a la evidencia
Darío Álvarez, fundador y CEO de Red Itinere, explicó que su organización llevaba años trabajando con datos e investigación educativa. Sin embargo, necesitaban una herramienta que permitiera transformar esa información en procesos sistemáticos y comparables. Expresaba que el mayor reto no fue el tecnológico, sino el cultural. Convencer a docentes, orientadores y equipos directivos de que la inteligencia artificial no venia a reemplazar su criterio profesional, sino a aportar una nueva fuente de información para enriquecerlo.
Además, surgieron preguntas relacionadas con la privacidad y el uso ético de los datos. Con el paso del tiempo, la experiencia permitió disipar muchas de esas dudas. Los equipos comenzaron a comprobar que la información generada por Human AI confirmaba observaciones previas, revelaba fortalezas que habían pasado desapercibidas y abría nuevas líneas de intervención para estudiantes y grupos completos.
Red Itinere: Utilizar los datos para personalizar la educación
Tras varios años de implementación, Red Itinere ha logrado integrar Human AI dentro de sus procesos educativos de manera estructural. Actualmente, todos los estudiantes de determinadas etapas realizan dos evaluaciones al año, cuyos resultados forman parte de su informe de seguimiento junto con otros elementos habituales del proceso educativo. Pero, el impacto va mucho mas allá del informe individual.
Los datos agregados permiten comprender el perfil socioemocional de grupos completos y utilizar esa información para adaptar proyectos, diseñar nuevas propuestas formativas y reforzar el acompañamiento. Además, la organización ha comenzado a utilizar la herramienta en procesos relacionados con equipos docentes y selección de personal, explorando cómo el autoconocimiento también puede fortalecer a quienes acompañan diariamente a los estudiantes.
La Orden de San Agustín: Comenzar por el autoconocimiento
Desde Perú, Mónica Garay comaprtió la experiencia de varias instituciones educativas de la Provincia Nuestra Señora de Gracia de la Orden de San Agustín. Tras la pandemia, identificaron la necesidad de reforzar el acompañamiento socioemocional del alumnado por lo que decidieron implementar los servicios de Human AI dentro de un ahoja de ruta cuidadosamente planificada.
Antes de la aplicación, cada centro desarrolló sesiones de sensibilización con docentes, tutores y equipos de orientación. Posteriormente, la evaluación se realizó en espacios específicos de tutoría, acompañando a los estudiantes durante todo el proceso. Los resultados alimentan el Proyecto de Desarrollo Personal (PDP), una herramienta que acompaña a cada alumno durante su trayectoria escolar.
Según explicó Garay, disponer de información individual y grupal permite diseñar intervenciones más ajustadas a las necesidades reales del alumnado y trabajar conjuntamente con las familias para potenciar fortalezas y atender áreas de mejora.
El Colegio El Molino: Cuando la evidencia confirma la experiencia
Durante el webinar, también se presentó el caso del Colegio El Molino, uno de los primeros centros educativos españoles en implementar los servicios de Human AI. Uno de los aspectos que más llamó la atención de sus equipos fue comprobar cómo los informes coincidían con el conocimiento que orientadores y docentes habían construido tras años de acompañamiento. Encontraron que la tecnología no sustituía esa experiencia, la validaba y la complementaba.
La combinación entre la observación profesional, las herramientas tradicionales de orientación y el análisis psicolingüístico permitió construir una visión mucho más completa del estudiante y enriquecer los procesos de orientación académica y profesional.
La IA no sustituye a quien acompaña
A través del webinar, se presentó una idea repetidamente en todos las experiencias compartidas: La inteligencia artificial despersonaliza la educación.
Sin embargo, en Human AI nos esforzamos por probar lo contrario. Al automatizar parte de los procesos de evaluación, libera tiempo para que orientadores, docentes y tutores puedan centrarse en aquello que ninguna tecnología puede reemplazar: la escucha, el acompañamiento, la interpretación y las ayudas a crecer. Los informes simplemente proveen un punto de partida para este proceso.
El verdadero cambio ocurre cuando esa información se transforma en conversaciones, tutorías, proyectos de desarrollo personal e intervenciones adaptadas a las necesidades de cada estudiante.
Medir para desarrollar
Las competencias socioemocionales influyen directamente en el aprendizaje, el bienestar y la capacidad de afrontar los desafíos personales y profesionales. Pero, desarrollarlas exige algo más que buenas intenciones, requiere conocer el punto de partida.
Las experiencias compartidas durante el webinar muestran que la inteligencia artificial puede aportar precisamente eso, una forma más objetiva, sistemática y escalable de comprender mejor a las personas. No para etiquetarlas ni sustituir el criterio profesional, sino para proporcionar nuevas evidencias que permitan acompañar con mayor intención y personalizar las decisiones educativas.
Cuando un centro educativo comprende mejor a sus estudiantes, puede acompañarlos mejor. Asi mismo, cuando también ayuda a que docentes, orientadores y equipos educativos se conozcan mejor a sí mismos, fortalece toda la comunidad educativa.
Ese es, probablemente, el mayor aprendizaje compartido durante este encuentro: la tecnología tiene sentido cuando ayuda a las personas que ayudan a otras personas.
No te pierdas el webinar completo y descubre más en profundidad este tema!